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sábado, 22 de agosto de 2020

Salas de teatro independientes: Pulmones de la escena nacional

 OPINIÓN

Las salas del teatro independiente, no son espacios “rentables” económicamente, ni su naturaleza, se fundamenta en el “lucrarse”, con el trabajo de otros. Si cobramos por el uso, o renta del espacio, es para intentar complementar los gastos de operación en que incurrimos y que las subvenciones no son suficientes para costear al cien por ciento.



Por CLAUDIO RIVERA 22-08-2020 00:03

Ante el advenimiento de las nuevas autoridades del Ministerio de Cultura y en el ánimo de edificar a la opinión pública, nos vamos a permitir hacer ciertas consideraciones sobre la naturaleza de las salas del Teatro Independiente y su rol en la creación de públicos y a favor del teatro Dominicano y como respuesta al artículo publicado en Acento


El siempre fustigador, Carlos Castro, ahora se da el lujo de ser más crítico de lo que lo fue durante la gestión del PLD, de la cual llegó a ser funcionario teatral. Nunca le vimos publicar dichas observaciones a los ministros anteriores (José R. Lantigua, José A. Rodríguez, Pedro Bergés, Eduardo Selman) y ahora lo hace con la recién nombrada Ministra (será porque es mujer y se siente en el derecho fálico de orientarla y cuestionarla). Sean cuales sean sus razones, desamor no quita conocimiento, y se hace necesario hacer ciertas precisiones:

Si lo que se desea es poner al día a las nuevas autoridades del Mincult con las necesidades y propuestas del teatro dominicano, bastaría con poner el oído en el corazón de la gente de teatro y echar una mirada a las conclusiones del Encuentro Nacional de Teatristas Rafael Villalona, donde más de 130 artistas de la escena consensuaron 55 ejes de desarrollo, incluido lo concerniente a manejo de salas públicas, festivales, salas independientes y legislaciones a favor del teatro. (Ver https://www.facebook.com/groups/394486620682238/). También valdría la pena escuchar las propuestas de los artistas docentes y de los grupos oficiales de Bellas Artes, quienes tuvieron que lanzarse a realizar huelgas de meses para ser escuchados parcialmente.

Somos hijos de esta democracia verborreica, y bien es sabido lo que le sucederá a quien tenga más saliva, pero para tener derecho a la palabra con autoridad, hay que investigar.

En lo que concierne a las salas pertenecientes a Red Dominicana de Salas del Teatro Independiente (REDSATI), es necesario aclarar entuertos: algunos colegas desinformados han afirmado que las salas independientes que reciben fondos del Estado, se “lucran del trabajo ajeno”. Es cierto que algunas recibimos fondos para implementar proyectos teatrales en consonancia a los Objetivos de Desarrollo que establece el Estado Dominicano y que debe supervisar el Ministerio de Cultura. También es cierto que las que recibimos dichos fondos, mediante nuestra condición de ONGS de la cultura, legalmente constituidas (ahora como ASFL), estamos obligados a rendir informes económicos y lo que hacemos con esos dineros públicos en favor de los espectadores y del sector teatral, mediante el financiamiento de proyectos concretos. Algunos desconocen que las subvenciones que algunas salas recibimos, van dirigidas a la ejecución de proyectos, no al mantenimiento del espacio físico como tal, por esa razón el financiamiento recibido no alcanza ni se puede destinar a cubrir sólo los gastos operacionales, por esa razón, también buscamos patrocinio privado y cobramos las boletas, para intentar cubrir los gastos operacionales.

En la REDSATI, entendemos que el teatro es un servicio público, el cual el Estado debe garantizar que llegue con calidad y con la mayor cobertura de la población a nivel nacional, ya que proporciona los beneficios de gratificación estética, desarrollo del pensamiento crítico, fomenta la empatía y la convivencia armoniosa entre la ciudadanía.

Ciertamente, se necesitan programas de apoyo permanentes a la creación, a la difusión, a la circulación y a la formación desde el Ministerio de Cultura para los creadores independientes. Hace falta enriquecer y ampliar una política de apoyo hacia las salas del sector independiente que garantice la sobrevivencia económica de estos espacios y se fortalezcan las acciones concretas a las que se comprometen dichos espacios en favor de la creación de públicos y de los colegas que no tienen espacios propios. Tenemos que convertirnos en veedores asertivos para que el Mincult ponga en ejecución el programa de gobierno que ha presentado, el cual contiene gran parte de las demandas de sector teatral. Pero esto no se logrará si nos basamos en datos distorsionados, que denotan la falta de conocimiento de las gestiones y conquistas colectivas que se han realizado, y las oportunidades de desarrollo existentes en el contexto nacional e internacional.

Hay que recordar que la gran mayoría de las salas independientes han nacido porque una compañía de teatro, que no tenía espacio para ensayar y presentar sus obras, ha decidido formar su propia sala para seguir funcionando. El sólo hecho de presentar sus propias producciones, ya es en sí mismo un beneficio público y en el contexto dominicano donde escasean los espacios para la representación, estas compañías asumen la difícil tarea de hacer gestión administrativa del espacio, para que otros grupos sin sede, puedan tener acceso a un espacio digno para el encuentro con los espectadores. El movimiento de las salas del Teatro Independiente está muy extendido en toda América Latina y se puede constatar cómo en Argentina, Chile, México, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay, han sostenido la actividad teatral durante décadas, ganándose el respeto y el respaldo de sus respectivos espectadores y Ministerios de Cultura.

En Colombia, por ejemplo, (para el 2018, eran más de cien los espacios teatrales independientes beneficiados dentro del programa salas concertadas), a cambio de las subvenciones estatales, los grupos del teatro independiente deben hacer una cantidad de funciones teatrales mínimas en el año, deben tener precios preferenciales a estudiantes y para adultos mayores, y deben organizar una cantidad de funciones de grupos independientes que no tienen salas.

Las salas miembros de la REDSATI, durante años, a diferencia de las salas públicas, han venido cumpliendo con estas tres acciones de servicio al teatro dominicano. (Con la contada excepción de la sala Monina Cámpora de San Juan de la Maguana y su grupo de planta y el Centro Cultural Narcizo González, con sus programas formativos y su Festival de Aficionados). Además de impartir de manera constante, talleres para niños, jóvenes, adultos, (algunos mediante un programa de becas), el fomento de espacios para la crítica, charlas y ciclos de formación y apreciación teatral. Funciones gratuitas para sectores vulnerables.

Para citar ejemplos, en el caso de Casa de teatro, La 37 Por las Tablas, Guloya, Nova Teatro, Utopía (Salas que recibimos subvención de distintos montos y con gastos operativos muy desiguales) tenemos varios programas de creación de públicos, que incluyen ofertas de precios especiales para escolares de centros públicos y privados, universitarios, y para los adultos mayores. También organizamos eventos teatrales nacionales e internacionales en el que incluimos colegas del sector independiente en condiciones económicas que protegen y favorecen a los artistas.

Las salas del teatro independiente, no son espacios “rentables” económicamente, ni su naturaleza, se fundamenta en el “lucrarse”, con el trabajo de otros. Si cobramos por el uso, o renta del espacio, es para intentar complementar los gastos de operación en que incurrimos y que las subvenciones no son suficientes para costear al cien por ciento.

En Colombia está muy definida la línea que separa el trabajo creador independiente (que bien merece ser remunerado y del cual aspiramos poder vivir dignamente) de los espectáculos escénicos de carácter decididamente comercial. Se trata de todo espectáculo escénico cuya boleta sea igual o superior a 27.6 dólares (equivalentes a $1,600 pesos dominicanos) está gravada con un impuesto, realidad de la que distan mucho, los espectáculos producidos y presentados en las salas del sector independiente, cuyo precio de boleta es inferior y puede ser subvencionado.

Es de significar que las salas miembros de la REDSATI, que hoy recibimos subvención no siempre fue así y durante años, autofinanciamos nuestros espacios. No se puede pretender desconocer la labor de difusión, creación de público, apoyo a los nuevos talentos, y a todos los teatristas, que realizamos las pocas salas que recibimos fondos estatales, que somos las que mantenemos la cartelera teatral durante todo el año. La contribución que hacemos a la sociedad y a la clase artística teatral es innegable y sobrepasa por mucho los montos que recibimos.

En el caso particular de Guloya, (grupo con 29 años de trayectoria y 14 gestionando su sala), tiene una política de descuentos para estudiantes y adultos mayores, que anualmente representa más del 50% del monto de la subvención recibida. Amén de que cada sala o grupo que recibe fondos realiza una rendición de cuenta mensualmente a tres distintas instituciones del Estado donde se transparenta el uso de los fondos y el alcance de las actividades y programas propuestos. Informaciones estas de dominio público porque se encuentran en la Cámara de Cuentas.

Como muestra de la labor realizada, baste mencionar que Casa de Teatro que tiene 46 años funcionando (y apenas hace menos de cuatro años que recibe subvención) no posee un grupo de planta y es el hogar donde todos hemos nacido, hemos dado los primeros pasos y nos hemos desarrollado. Por ejemplo en el Guloya de unas 150 funciones anuales promedio que se realizan en su sede, 50 o menos son del grupo Guloya. Las 100 restantes son de otros grupos y de estas el 75% son parte de eventos que Guloya gestiona y que los grupos participantes no pagan un monto fijo por el uso de la sala, sino un mínimo por ciento de boletería.

Otro ejemplo lo constituye La 37 Por las Tablas, que tiene una labor de formación de 20 años, que solo su Escuela Experimental de Artes escénicas y su Festival de Teatro Escolar, reconocido por la O.E.I. y por el máximo galardón: Gran Premio George Arzeno Brugal en la Categoría Desarrollo Cultural de la prestigiosa Fundación Brugal Cree en su Gente, es más que suficiente como carta de presentación. Otro ejemplo es la labor que por 20 años realiza Teatro Luna, con su centro de formación teatral y artística para niños y niñas de escasos recursos. Hay que destacar la labor de Teatro Cúcara-Mácara con su escuela de teatro y sus significativos eventos internacionales de teatro para niños y niñas, que incluyen valiosos espacios para la formación teatral.

Hay que destacar que tenemos salas miembros de la REDSATI, que no reciben ningún apoyo del Estado y eso frente a la situación de cierre por la Pandemia, las coloca en situación de vulnerabilidad extrema, al borde de cerrar permanentemente. A pesar de ello, durante años han venido haciendo una labor de creación, visibilización, difusión y formación en el arte teatral. Estas salas hermanas son: Teatro Alternativo, La Teatrera, Casita de Sueños (Moca), Sala Iván García (puerto Plata), Teatro Las Máscaras, Teatro Otoño. Pero para tener una idea sobre qué hacen las salas de la REDSATI, basta con una mirada a sus redes sociales, donde cada una documenta sus actividades

Cada sala miembro de la REDSATI tiene su naturaleza. Algunas son decididamente espacios formativos, otras, espacios prioritariamente de creación, otros, somos la mezcla de ambos propósitos. Algunos tienen gastos de operación más holgados, ya sea porque no pagan alquiler, otros porque cuentan con fuentes de financiamientos más abundantes. Algunas se pueden dar el lujo de brindar actividades gratuitas, otras, el financiamiento que gestionan no se lo permite.  Pero de todas maneras, todas las salas de la REDSATI, ejecutamos un accionar teatral cotidiano, muy alejados de la idea romántica del arte, cuyos resultados si acaso los hubiere, se pueden observar de manera quinquenal.

Es por todo lo dicho que invitamos a todos los colegas interesados a que se que acerquen a las salas del teatro Independiente, que se documenten sobre el sacrificado esfuerzo que durante años hemos estado haciendo para mantener nuestras salas de teatro abiertas, sobre todo en estos tiempos de pandemia. Invitamos a que fruto de ese conocimiento en detalle, apoyen nuestra labor, como ya lo ha hecho la Unión Dominicana de Artistas de la Actuación (UDAA) en documento público.

Convidamos a trocar la actitud antropofágica, en solidaridad y a fortalecer y ampliar el radio de acción de las salas del teatro independiente, a favor de la creación de públicos y del teatro dominicano.

#CLAUDIO RIVERA,  #GULOYA #RESPUESTA A CARLOS CASTRO,


TEATRO DOMINICANO



lunes, 24 de junio de 2019

10 razones científicas por las que el teatro es bueno para la salud


El Inconveniente, una obra de Juan Carlos Rubio
Actuación: Giamilka Román, Luciano García y Lidia Ariza
Dirección: Germana Quintana


El teatro es una buena manera de entretenerse. Nos sirve para defender o criticar lo que pasa en la sociedad, y lo utilizamos como vía de escape frente a los agobios cotidianos. ¿Pero sabías que se ha demostrado científicamente que el teatro tiene efectos beneficiosos para la salud?

La Organización Mundial de la Salud define esta como un estado completo de bienestar físico, mental y social, más allá de la mera ausencia de enfermedad. Y según los últimos estudios, la asistencia a espectáculos es clave a la hora de conseguir una “mens sana in corpore sano”. Te contamos por qué ir al teatro no solo te hará vivir mejor, sino también durante más tiempo.

1. La risa es un buen ejercicio y reduce el dolor

Es bien sabido que utilizamos más de 400 músculos cuando nos reímos, abdominales incluidos. Según algunos estudios, reírse durante 20 segundos tiene el mismo efecto sobre la salud que hacer tres minutos seguidos de un ejercicio aeróbico (como correr o montar en bicicleta). Así que si te ríes mucho por una obra de teatro cómica podrás ahorrarte horas en el gimnasio, y también en la consulta del médico.

Al reír, el cuerpo libera endorfinas y serotonina, sustancias producidas por las células del sistema nervioso central, que ayudan a reducir el dolor (de hecho, las endorfinas reciben el nombre de “péptido opioide” porque ¡tienen el mismo poder analgésico que los derivados del opio!).

Asimismo, Robert McGrath, psicólogo clínico en la Universidad de Wisconsin-Madison, asegura que la risa y el humor reducen los niveles de estrés: reírnos implica la acción de la adrenalina y también de la dopamina, una sustancia asociada con el sistema de placer del cerebro, y que también está presente en otras actividades agradables como la alimentación o el sexo.

2. El desahogo de llorar vale más que la angustia que lo provoca

Solemos asociar el llanto a sensaciones negativas, y con razón: normalmente son las malas noticias las que nos hacen llorar, y esto hace que aumente el ritmo cardíaco, que sudemos y que tengamos sensación de ahogo. Sin embargo, los estudios de laboratorio realizados para el ensayo Cry Me A River: The Psychology Of Crying, publicado en Science Daily, demostraron que los efectos calmantes del llanto (los que experimentamos cuando ya ha pasado la angustia inicial) duran más a nivel corporal que los focos de estrés. El llanto libera adrenalina y noradrenalina, y tras la función te quedará una agradable sensación de desahogo.


3. El teatro es efectivo para mejorar la memoria

Así lo demostraron Helga y Tony Noice, del Elmhurst College. En 2009 realizaron un estudio donde 122 personas de edad avanzada tuvieron un primer contacto con el teatro durante ocho sesiones, que se desarrollaron a lo largo de cuatro semanas. En tan poco tiempo, los investigadores pudieron comprobar una mejoría en todas las habilidades cognitivo-afectivas de los participantes: había mejorado su actitud al hablar, eran capaces de encontrar las palabras para expresar sus sentimientos con mayor facilidad, y su memoria había mejorado de forma evidente,

4. Te ayuda con las matemáticas

El teatro juega con la imaginación del espectador y con lo que podemos intuir pero no ver, lo que incrementa su sensibilidad hacia lo conceptual. Esto predispone al cerebro a la hora de comprender los razonamientos abstractos que se emplean en el aprendizaje de las ciencias formales, es decir, aquellas que trabajan con objetos creados por el hombre, y que existen solo en su mente (como por ejemplo, los números).

5. Frena el envejecimiento patológico

Hablamos de envejecimiento patológico para referirnos a los cambios que se producen en una persona no solo por el simple hecho de hacerse mayor, sino como consecuencia de enfermedades, malos hábitos, etc., (por ejemplo las cataratas, el Alzheimer…).

Este “envejecimiento acelerado” puede a veces prevenirse e incluso ser reversible, y uno de los tratamientos para ello es la terapia teatral. Está demostrado que las actividades artísticas, especialmente aquellas que se hacen en grupo, frenan el envejecimiento patológico.

6. Favorece la empatía

La palabra “empatía” viene del griego “empatheia”, que significa “sentir dentro”, y hace referencia a la capacidad que tenemos de entender las emociones de otra persona. En esto tiene mucho que ver el neurocientífico italiano Giacomo Rizzolatti, quien en la década de los ’90, descubrió la existencia en el cerebro de las “neuronas espejo”, que son las responsables de la comprensión de los estados emocionales ajenos.

De la misma forma, y aunque la historia de una obra de teatro forme parte de la ficción, nos alegramos cuando un personaje consigue sus objetivos, y nos entristecemos cuando fracasa. En esto consiste la empatía, clave de la inteligencia emocional.

7. Las actividades artísticas mejoran tu mente y tu cuerpo

Un estudio británico evidenció en 2003 que participar en actividades artísticas (ya sea como espectador o como creador) mejoraba el ánimo y tenía sorprendentes impactos positivos en diversos parámetros psicológicos. Sus conclusiones sirvieron de base a los autores de un ensayo publicado en la revista Psychological Science, quienes estudiaron la relación entre las emociones positivas y el tono vagal (un índice que mide la actividad del nervio vago, y que está relacionado con la frecuencia cardíaca y la energía que tenemos en cada momento). Este estudio sugiere que las emociones positivas y la salud puramente física se influyen mutuamente, creando una espiral creciente de optimismo y bienestar físico.



Más aún, existen estudios que señalan una relación directa entre el arte (como medio para experimentar emociones positivas) y sus beneficios a largo plazo: previene los resfriados (según un estudio del Dr. Cohen y su equipo, en 2006), reduce la inflamación (según Steptoe, O’Donnell, Badrick, Kumari & Marmot, 2007) y protege contra las enfermedades cardiovasculares (Boehm & Kubzansky, 2012).

8. Ir al teatro en grupo alarga la vida como puede hacerlo el dejar de fumar

Hay mucha bibliografía que muestra que tener relaciones sólidas augura una vida más longeva. Recientemente, se ha llevado a cabo un análisis de más de 148 estudios (practicados en más de 300.000 personas en total), que concluyó que la integración social era un factor tan importante a la hora de evaluar la esperanza de vida de una persona, como el tabaco, la obesidad, el consumo excesivo de alcohol o el ejercicio físico realizado.

Más aún, hay experimentos que muestran que cuando estamos en un grupo con el que compartimos intereses (ya sean el teatro u otros), se activa el tono vagal por medio de la oxitocina, una hormona que también actúa como neurotransmisora en el cerebro, y a la que comúnmente se llama “la molécula del amor”, ya que liberamos esta hormona, entre otros casos, cuando tenemos relaciones sexuales.

9. Hacer teatro te ayuda a solucionar problemas

La revista Journal of Aging and Health publicó en 2004 un estudio en el que se comparaban varios grupos de personas que habían comenzado a tomar clases: uno de teatro, uno de pintura y un grupo que no hacía ninguna actividad artística. Los participantes en el estudio se sometieron a pruebas de concentración, solución de problemas, etc., tanto antes como después de las clases, obteniendo una mejoría en la evaluación de su bienestar personal y en los tests de memoria. Lo más significativo fue, sin embargo, su evolución en el examen de “solución de problemas”.

El equipo investigador sostiene, a la vista de los resultados, que el teatro puede ser un buen entrenamiento cerebral que ayude a prevenir la pérdida de la agilidad mental que ocurre con la edad. Argumentan que esto es debido a que el teatro requiere atención continuada en la actividad que se está realizando, lo que a la larga nos hace estar mucho más presentes en el “aquí y ahora”.

10. La cultura puede ser la clave de la felicidad

La felicidad puede resultar difícil de encontrar, pero los psicólogos de la Norwegian University of Science and Technology (NTNU) nos dieron en 2011 una de sus claves. En su estudio, publicado en el Journal of Epidemiology & Community Health, demostraron que asistir a espectáculos teatrales o galerías de arte tiene efectos no solo sobre la buena salud, sino que afecta también a lo felices que nos sentimos. Los investigadores descubrieron que aquellos que participaban con mayor frecuencia en actividades culturales, tenían una mayor felicidad y mejor calidad de vida.

Queremos cuidar tu salud, por lo que te invitamos a disfrutar de nuestra obra en cartelera “El Inconveniente”.

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Fuente original: http://blog.teatroscanal.com/2014/04/10/razones-teatro-es-bueno-para-la-salud/



sábado, 1 de junio de 2019

Obra “El inconveniente” celebra este mes 18 años del teatro Las Máscaras

Actores: Luciano Garía, Lidia Ariza y Giamilka Román
Pieza.  De la autoría de Juan Carlos Rubio

Santo Domingo. RD. El montaje “El inconveniente” sube a escena desde el 26 de este mes para celebrar los 18 años del teatro Las Máscaras, que llega a su mayoría de edad con una labor ininterrumpida.

Con unas 48 obras teatrales que forman parte del repertorio, incluyendo producciones infantiles, juveniles y para adultos, el Teatro Las Máscaras se ha convertido en un referente para el crecimiento de salas independientes tanto en la capital dominicana como en el resto del país.

Sus producciones han roto récords llegando una misma producción a estar en escena por espacio de año y medio ininterrumpido, como es el caso de la obra “Las locas del bingo” con más de 300 representaciones y “Cita a ciegas” con más de 150. La sala está a cargo de las experimentadas Germana Quintana y Lidia Ariza. Por dos años consecutivos la revista “Mercado” ha seleccionado a Las Máscaras como lo mejor en entretenimiento de la República Dominicana.

“El inconveniente” es una comedia de humor negro en la que una anciana enferma decide vender su piso con la condición de vivir en él hasta su muerte. Entre dos mujeres, distintas, y tan parecidas en su soledad, surgirá una amistad peculiar.

miércoles, 24 de abril de 2019

Clúster Turístico premia empresas de la Ciudad Colonial


Publicado el: 16 abril, 2019
Por: Hoy
e-mail: info@hoy.com.do

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El Clúster Turístico de Santo Domingo realizó la premiación “Mype Colonial”, un reconocimiento a las micro y pequeñas empresas del Proyecto de Revitalización Comercial y Urbana de Ciudad Colonial, el cual se efectuó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo a través de su Laboratorio de Innovación BID Lab.

La premiación ofreció seis reconocimientos a micro y pequeñas empresas (Mypes) destacadas en las categorías de manufactura, servicios y comercio, como parte del modelo de intervención que busca mejorar la experiencia de los turistas optimizando la calidad de los negocios de la Ciudad Colonial.

La imagen puede contener: 5 personas, incluido Lidia Ariza, personas sonriendo, personas de pie



La Mype premiada con el primer lugar fue The Colonial Gate 4D Cinema; el segundo lugar fue para el Teatro Las Máscaras; en la categoría Comercio, el primer lugar fue para Desireé Cepeda/Artesanía e Interiorismo y el segundo lugar para Wash Wash RD.

Por otro lado, en la categoría Manufactura, los distinguidos fueron D’ Comer Colonial, con el primer premio y en segundo, Choco Museo.